lunes, 26 de enero de 2015

La historia de Sergio (parte 4)

Que lindas las nenitas que dibujaste! Pero yo no soy mi la mitad de guapo que el tipo que hiciste! jajaja. Ya me gustaría tener semejantes atributos!! Si quieres ser más fiel a la realidad, te mando una foto de mí desnudo y te basas en ella. De Cris, desgraciadamente no tengo ninguna foto desnuda, pero sí que nos hicimos alguna en el puerto. Aunque no sé si enviártela... Hoy en día no se sabe que puede pasar con las fotos en internet. Después es imposible borrarlas y las consecuencias pueden ser desastrosas!
En cuanto al dibujillo de Cris con el abuelo: ya te empieza a volar la imaginación o qué?
Desconozco si Cris coincidió alguna vez con su abuelo paterno, que vivía en Málaga, pero si eso que dibujaste hubiera sucedido, sería cuando se fueron a vivir con su abuelo materno a Madrid. Ahora que lo pienso, estaría bien averiguarlo... Le daría morbo añadido a la historia, pero yo creo que ya tiene bastante de eso.

Bueno, Fide.  Sigo que despues me quedo sin tiempo.

Aquel dia en la puerta de la cocina la besé por primera vez y fué mágico. Ella se apartó con suavidad y se dió la vuelta. Me susurró al oído: "Ya buscaremos la ocasión para jugar tu y yo, mi amor, ahora deja que me vista" y se fué a la habitación antes que saliera Félix del baño.
Después el dia se complicó y no pude volver a ver a Cris, lo que me dio mucha rabia.
Por suerte, al dia siguiente Félix trajo a Cris al dique seco. A mí me dijo que había obligado a su hijo a venir ( la cita es textual: había olvidado todo lo que le aconsejé el primer día), y que le había dicho qué ropa se tenía que poner. Luego Cris me contó que fué ella la que le pidió venir (para poder verme) y cuando él le puso objeciones ella le dijo que para que no tuviese que explicar nada se vestiría como un chico, que ella ya había pensado en eso.
Yo conozco a Félix y sé que es un tipo honesto y que no acostumbra a mentir, pero se ve que en esta ocasión pudo más su vanidad.
A su vanidad achaqué esa primera mentira de Félix; pero cuando le pillé en otra, unos días después, me di cuenta que la fachada que intentaba mostrarme Félix en cuanto a su relación con su hija era la opuesta a la realidad. Era su hija trans la que controlaba el qué y el cómo, el cuándo y el porqué. Y buscando las razones de porqué Félix se desgañitaba por hacerme ver que era él quien mandaba en la casa, me di cuenta que intentaba tapar algo que le horrorizaba que yo supiera, y eso no podía ser otra cosa que la existencia de una relación incestuosa entre él y su hija.
La suposición era en sí misma repugnante. Me pregunté si era mi mente degenerada la que me mostraba un razonamiento tan desviado, pero preferí valerme de la intuición y fijarme en los detalles, aquéllos que me dieran indicios de esa relación. En la relación entre Cris y yo, a la que volveré más adelante, las miradas cómplices eran lo que podían delatarnos ante alguien que buscara ese tipo de indicios. Pero eso se daba en una relación de la que las partes no se avergonzaban. En una relación incestuosa, intuía bien yo, lo que había que buscar eran más bien indicios de un sentimiento de culpa, incluso de vergüenza, en ellos. Evidentemente no le podía preguntar directamente el tema a ninguno de los dos, porque no lo reconocerían nunca. Hubieron varias actitudes que me venían a confirmar las sospechas de la existencia de esa relación, aunque no puedo precisar ahora cuáles exactamente.
La confirmación por vía digamos accidental, vino mas o menos a la semana de estar Cris en casa de su padre.
Yo, que forzaba siempre la máquina para quedarme a solas con Cris, o como mínimo un ratito en su casa, aunque estuviese Félix, había propuesto una partida de cartas en casa de Félix, a lo que éste se opuso frontalmente. Cris acabó por convencerle, claro. Una vez en la partida, mi plan era que termináramos lo suficientemente borrachos (yo solo en apariencia), como para que Félix se durmiera y yo pudiese follarme a Cris, y también para justificar que yo me quedara a dormir, ya que no podría conducir a casa ebrio.
La partida terminó y el único borracho ahí era yo. Felix tenía mucho aguante o habría tirado el wisky a la planta que tenia medio seca en la esquina de la pared de la ventana, sino, no me lo podía explicar. Por lo menos una parte del plan había dado resultado, porque yo no podía volver a casa en ese estado. Una vez conseguido al menos el objetivo de quedarme, decidí cambiar de estrategia y hacer ver que estaba más borracho que lo que realmente estaba. Pensaba, en mi medio lucidez, que Félix tendría prisa por irse a la cama, y de esa manera, dejándome a mí en el sofá, poder meterse en la habitación de Cris y follársela.
Con ese plan en la cabeza me tumbé en el sofá y dije algo como –uy, la cabeza me da vueltas, voy a ver si duermo un poco.
Debió ser muy convincente mi actuación, porque al poco rato Félix le estaba preguntando a Cris que llevaba debajo del pijama, y le estiraba y bajaba el pantalón.

Para mi sorpresa, Cris le seguía el juego con mucha naturalidad. Yo creía hasta el momento que Félix la forzaba de alguna manera, pero me equivocaba. Cris se sentó encima de Félix, con el culito en pompa, y ella misma se bajaba los pantalones del pijama. Debajo no llevaba nada. Felix se maravillaba del cuerpo de Cris. La manoseaba por todas partes, con ansia. Me recordaba a aquellas películas de la época del destape, en los años setenta, que salía la típica macizorra que el paleto con boina de turno la frotaba como si fuera una lámpara mágica, todo lo más alejado del erotismo que había visto nunca. Yo estaba poniéndome duro otra vez, y en la distracción  había dejado de roncar. Cris se dio cuenta, me parece. Pero en lugar de decirle al padre que parase de tocarle, se puso de pié delante de el, con el cuerpo doblado sobre la mesa, las piernas abiertas, y con la mano atrajo la cara de Félix hasta la rajita de su culito y le dijo: “venga papi, dame unos lametones”. Podia oir claramente esos lametones. Los recuerdo como si los estuviera oyendo ahora: SLAP SLAP. Félix lo hacía todo como nervioso, moviédose rápidamente. Movía la cabeza con la cara atrapada entre las nalgas de Cris, que temblaban. Incrustaba la cara de modo que solo se le veian las orejas.Cris tiene un culo descomunal. No por ancho, sino por profundo. Me refiero que cuando le metí la mano, aquel dia en la puerta de la cocina, entraba casi toda, de lado. A Cris lo que le estaba haciendo su padre le encantaba. Lo decía en voz alta, casi gritando. El padre de vez en cuando le decía que se callara, que me iba a despertar. 


Continuaré mañana, Fidel. 

8 comentarios:

  1. AGGGGGHHHH y yo que pensé que el cruel era fidel ... Este tipo nos va a matar de un infarto eréctil!! !!

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  2. Jajajaj buenísimo lo del infarto erectil!!!

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  3. I love it, it s so exiting. Looking forward to read more.

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  4. Ya han muerto de infartos al menos 4 usuarios a causa de soft-draw.blogspot..... Favor tomar medidas para esta catastrofe

    :D

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  5. Yo también estoy que trino con este tipo.
    Me prometió que me enviaria algo ayer y ya ven... Grrrrrr
    Voy a tener que dibujar algo pero ya.
    Por cierto que la semana que viene estaré en Mexico ( Monterrey) por trabajo. Ya os iré contando que tal los mexicanos...
    (Deben hacer unas cosquillas los bigotes en ciertas partes...Mmmm.

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  6. Jajajjaja llore de risa con eso de los bigotes , fue muy grafico eso . si queres ideas de algún cómic avisa... Q tengo como arroz jjejejeje

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    1. Dale nomaaaáss...Ahorita mismo enviás tus ideas a rabobolongo@gmail.com !! A Qué esperas güey!

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  7. Listo gueyyy. Idea enviada .

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