jueves, 31 de julio de 2014

La Bailarina

La ví en unas fiestas de barrio, de esas que abundan en verano.
No debía superar los dieciocho, o eso me pareció a mí. ( tengo que admitir que había bebido un poco).
Pero me llamó la atención y estuve observándola, con disimulo, durante un buen rato. Aquel bulto no era normal. Ni siquiera una mega-compresa se hubiera notado tanto. Estoy seguro que era lo que imaginaba, aunque la naturalidad de la chica y de las amigas con las que bailaba me hacía dudar.
En cualquier caso, la dibujé de memoria. Juzguen ustedes mismos.

sábado, 12 de julio de 2014

YCSC _ 01


YCSC _ Introducción

El campamento de verano de los Jóvenes Cristianos.
YCSC (Young Christians Summer Camp)

Querido director:

El padre Javier ha tenido a bien invitar al Campamento de Verano de los Jóvenes Cristianos, a tres chicos de su parroquia con problemas de adaptación social.

Son tres chicos que sufren en sus carnes (diabólicamente generosas) la burla y el escarnio de otros chicos del barrio, los cuales no entienden la desgracia que estas tres criaturas de Dios deben padecer, incluso a veces sin el apoyo de sus familias.

La horrible enfermedad que padecen se debe a un trastorno de conducta, hormonal y puede que hasta sociopático:  la homosexualidad y su vertiente perversa: la transexualidad.

El padre Javier ha contado con el beneplácito de la Junta Eclesiástica para correr con los gastos derivados de la estancia de estos tres chicos en el Campamento que usted dirige, gastos que van a cargo de la parroquia.

Esta iniciativa es continuación del tratamiento Corrector que el padre está aplicando hace ya un año a estos chicos, cuya progresión es palpable (yo mismo tuve ocasión de reunirme con cada uno de esos chicos y hacerles varias pruebas, con resultados muy satisfactorios) y tiene como fin principal el que los chicos descarriados puedan tomar ejemplo de los chicos normales del campus, de su amor a Dios y de todos los bellos valores cristianos: la amistad, la solidaridad, y la comunión con nuestro señor, en un entorno de riguroso orden moral y alejado de los perniciosos vicios de la ciudad.

Desde la secretaría de la Junta Eclesiástica, le pedimos pues su más estrecha colaboración para ayudar en la rehabilitación de estos tres chicos, que estarán controlados en todo momento por el padre Javier, quien altruístamente, se ha ofrecido a pasar las tres semanas del campamento en la misma habitación de los chicos.

Sabemos que la diferencia de edad de estos chicos (18 y 19 años) respecto a la media del campamento (14-15) no será obstáculo para el propósito que se persigue, puesto que la catadura moral de nuestros jóvenes cristianos supera con creces la de estos pobres chicos, que Dios en su eterna misericordia nos ha puesto en el camino para que les ayudemos a superar esa terrible enfermedad.

Qedando eternamente agradecidos, le saluda muy afectuosamente,
q.b.s.m, el Secretario de la Junta Eclesiástica:

Padre Lameto Decanto Porlano.

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- Terminó la carta, padre Lameto?
- Si, chico. A ver si hay suerte y os admiten en el Campamento.
- Me gustaría que usted también viniera, padre.
-¿Es que el padre Javier no es amable contigo?
-No es eso... Las pruebas que usted me hace... me gustan más.
-Bueno, si es así... Venga, póntela en la boca otra vez, a ver si vamos consiguiendo poco a poco que deje de gustarte, que de eso se trata, no?
-Claro, padre Lameto. Creo que después de tragarme su semen por tercera vez he sentido un poco de asco.
-Lo ves? Lo que digo en la carta: resultados palpables! Ahora continuemos... Eso es...
-Guiegue gue huegue gon a guengua, badgue?
-No hables con la boca llena, maleducado!